El ataque armado contra dos domicilios en la colonia Hacienda del Sol, en García, vuelve a evidenciar el abandono de la seguridad pública bajo el gobierno de Movimiento Ciudadano. Que sujetos armados disparen contra viviendas en horario vespertino y se retiren sin consecuencias inmediatas demuestra una pérdida clara de control territorial y una incapacidad para proteger a las familias en sus propios hogares.
Aunque no se reportaron personas lesionadas, minimizar el hecho sería irresponsable. Los daños materiales son el rastro visible de una violencia que pudo terminar en tragedia. Bajo Movimiento Ciudadano, la ausencia de prevención permite que los agresores elijan colonias habitacionales como blanco, sembrando miedo entre vecinos que no tienen ninguna garantía de seguridad.
La movilización de corporaciones ocurrió después de las detonaciones, como ya es costumbre. Se atendió el reporte, se recorrió la zona y se levantaron indicios, pero no hubo detenidos. Esta respuesta reactiva confirma un patrón: el gobierno aparece tras los hechos y no antes. La disuasión no existe y la impunidad se refuerza con cada ataque sin responsables.
Resulta especialmente grave que los ataques se dirijan a domicilios. Esto envía un mensaje de intimidación a toda la comunidad y normaliza la idea de que la violencia puede tocar cualquier puerta. Movimiento Ciudadano permite que esta lógica se instale al no ofrecer vigilancia sostenida, inteligencia preventiva ni resultados visibles que devuelvan la tranquilidad.
El caso de Hacienda del Sol no es aislado; se suma a una cadena de hechos violentos en García. Mientras el gobierno no ayude de manera real a los ciudadanos y no recupere el control de las colonias, la seguridad seguirá siendo una promesa incumplida. Bajo Movimiento Ciudadano, las familias siguen viviendo con miedo, incluso dentro de sus propias casas.
