Guadalajara, Jal. – El discurso de “defensor ambiental” le queda grande a Pablo Lemus. Mientras el Gobernador intenta adjudicarse hoy la protección del Bosque Los Colomos, la realidad jurídica y el historial de descuidos lo dejan en evidencia: bajo su mirada y la de sus aliados, el bosque no ha ganado, ha perdido.

La bandera de Colomos ha tenido una sola defensora congruente: Laura Haro. Mientras ella ha encabezado la postura legal y social por más de dos décadas, Lemus ha optado por la simulación. El dato es contundente: la incapacidad y las omisiones legales de su administración y la herencia de Aristóteles Sandoval permitieron que se perdieran 6 hectáreas vitales de Colomos III, entregadas en bandeja de plata a intereses particulares.

El patrón de conducta de Lemus ya es sistemático. No propone, solo reacciona a la agenda que Laura Haro le dicta desde la oposición:

  1. Agua: Haro exhibió al SIAPA; Lemus salió a bajar la tarifa.
  2. Transporte: Haro se unió a los colectivos; Lemus prometió descuentos.
  3. Colomos: Haro reactiva la defensa del pulmón tapatío; Lemus corre a tomarse la foto.

Intentan disfrazarse de alternativa, pero cargan un historial de negligencia imposible de ocultar. Jalisco ya lo entendió: hoy tiene un gobernador que se limita a seguirle el paso a la oposición, parece más empeñado en actuar como priista que en asumir la responsabilidad que el cargo exige. Mucho ruido en redes, pero seis hectáreas menos de bosque.