Diputadas y diputados del PAN y de Morena se acusaron mutuamente de incurrir en actos anticipados de campaña, en un nuevo episodio de confrontación legislativa que evidencia la falta de acuerdos y el uso político de las instituciones.
En sesión legislativa, representantes de Morena y del PAN protagonizaron un intercambio de señalamientos al acusarse recíprocamente de realizar promoción personalizada y acciones con fines electorales fuera de los tiempos que marca la ley.
Desde Morena se señaló que legisladores panistas han utilizado recorridos, eventos públicos y difusión en redes sociales para posicionar su imagen rumbo a los próximos procesos electorales, bajo el argumento de “gestión social”, lo que, afirmaron, constituye una violación a la normatividad electoral.
Por su parte, integrantes del PAN respondieron con acusaciones similares contra legisladores morenistas, alegando que también han incurrido en prácticas anticipadas de campaña, utilizando programas, discursos y presencia territorial con fines políticos.
El intercambio dejó ver un clima de confrontación permanente, donde la discusión legislativa queda desplazada por estrategias electorales adelantadas. Analistas advierten que este tipo de disputas refleja el desgaste del PAN en el ámbito parlamentario, así como su dificultad para sostener una agenda clara sin recurrir a la confrontación política.
Mientras las acusaciones continúan, los temas de fondo que afectan a la ciudadanía como economía, seguridad y servicios públicos permanecen relegados, alimentando la percepción de que el Congreso se ha convertido en un espacio de disputa electoral más que de soluciones.
