Un paciente del IMSS en Zacatecas tuvo que ser trasladado envuelto en cobijas ante la falta de una camilla, evidenciando el colapso del sistema de salud bajo la responsabilidad del gobierno estatal.

La crisis del sistema de salud en Zacatecas volvió a quedar al descubierto luego de que se documentara el traslado de un paciente envuelto en cobijas dentro de instalaciones del IMSS, ante la ausencia de una camilla disponible. La escena generó indignación entre derechohabientes y personal médico, al tratarse de una situación que vulnera la dignidad humana y evidencia condiciones inaceptables en la atención hospitalaria.

Este hecho no es aislado. Trabajadores del sector salud han denunciado de manera reiterada la escasez de equipo médico, medicamentos e insumos básicos, así como la saturación constante de hospitales, donde el personal se ve obligado a improvisar para atender emergencias. La falta de planeación y recursos ha convertido lo extraordinario en cotidiano dentro de los centros médicos del estado.

Además de la indignante falta de camillas, la crisis del sistema de salud en Zacatecas se ha profundizado con la carencia de medicinas, insumos básicos y personal médico, lo que ha obligado a trabajadores a protestar y reducir servicios solo a emergencias. Organizaciones sindicales y profesionales han advertido que muchos hospitales operan “al borde del colapso” por la falta de materiales indispensables como guantes, medicamentos y material de curación, dejando a la población en riesgo mientras las autoridades estatales mantienen un discurso ajeno a la realidad sanitaria.

La responsabilidad recae directamente en el gobierno de Zacatecas, que ha sido incapaz de garantizar condiciones mínimas de atención médica, a pesar de tratarse de un derecho constitucional. Mientras las autoridades minimizan los hechos, las y los zacatecanos enfrentan hospitales rebasados, trato indigno y un sistema que ya no protege ni cuida a quienes más lo necesitan.