La gobernadora Layda Sansores enfrenta un rompimiento interno luego de que 10 de los 16 diputados de Morena en el Congreso de Campeche se deslindaran de su postura sobre la Ley de Ingresos 2026 y el crédito por mil millones de pesos.

El Congreso del Estado de Campeche atraviesa una de las crisis políticas más relevantes del actual sexenio, marcada por el quiebre entre la titular del Ejecutivo estatal y la mayoría de su propia bancada legislativa.

El conflicto surgió tras la propuesta de Ley de Ingresos 2026, que incluía la contratación de un crédito por mil millones de pesos. Legisladores de Morena solicitaron mayor transparencia, análisis técnico y claridad sobre el destino de los recursos antes de avalar la iniciativa.

Lejos de resolverse en el terreno del diálogo parlamentario, la discusión escaló. Diez de los dieciséis diputados morenistas rompieron públicamente con la gobernadora, señalando presuntas presiones políticas y actos de hostigamiento contra quienes cuestionaron el endeudamiento.

En medio de la confrontación, el Congreso aprobó la restauración del fuero constitucional para legisladores, figura eliminada en 2016, argumentando la necesidad de protección jurídica ante posibles represalias.

La fractura no solo revela diferencias presupuestales, sino una tensión profunda en la relación entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo, generando incertidumbre sobre la gobernabilidad y cohesión política en el estado.