El Centro Histórico fue renovado con decoración mundialista, mientras ciudadanos reclaman atención a la inseguridad, el transporte, la crisis del agua y las desapariciones.
La fiebre por el Mundial 2026 llegó a Tlaquepaque con la instalación de seis arcos decorativos sobre el Andador Independencia y la inauguración de la escultura monumental “Tierra de Colibríes”, un balón gigante ubicado junto a El Parián. La intervención busca fortalecer el atractivo turístico del municipio y fue impulsada por comerciantes y empresarios locales.
Las nuevas estructuras decorativas fueron colocadas en uno de los corredores más visitados del municipio, mientras que el balón monumental, elaborado con resina y fibra de vidrio, fue intervenido con pintura fluorescente y posteriormente será subastado para apoyar programas de asistencia social. Durante la inauguración también se recibió a una delegación empresarial de Corea del Sur.
Sin embargo, la nueva imagen urbana ha generado críticas entre ciudadanos que cuestionan las prioridades de los gobiernos de Movimiento Ciudadano. Mientras se presume infraestructura para el Mundial, miles de familias siguen enfrentando problemas como la crisis del agua, el deterioro del transporte público, la inseguridad y la desaparición de personas, temas que continúan sin una respuesta efectiva.
Para muchos jaliscienses, el contraste es evidente: hay recursos para embellecer las zonas turísticas y preparar el escaparate internacional, pero los problemas que afectan diariamente a la población permanecen sin resolverse. La exigencia es que la misma urgencia con la que se impulsan proyectos de imagen se aplique para atender las necesidades más graves del estado.