Especialistas advirtieron que en Jalisco el reclutamiento forzado por parte del crimen organizado ya alcanza a niñas, niños y adolescentes mediante ofertas falsas de trabajo, videojuegos y redes sociales. El fenómeno contradice el discurso de los gobiernos de Movimiento Ciudadano, que han promovido a Zapopan como la “Ciudad de las Niñas y los Niños”, mientras la violencia sigue alcanzando a los menores.

Movimiento Ciudadano enfrenta nuevos cuestionamientos luego de que especialistas alertaran que las organizaciones criminales en Jalisco han reducido drásticamente la edad de las personas que buscan reclutar, dirigiendo ahora sus esfuerzos hacia niñas, niños y adolescentes mediante ofertas falsas de trabajo, redes sociales y plataformas de videojuegos. El fenómeno evidencia una realidad que contrasta con el discurso oficial de gobiernos que aseguran priorizar la protección de la infancia.

Mientras Zapopan se promociona como la “Ciudad de las Niñas y los Niños”, la expansión del reclutamiento forzado plantea serias dudas sobre la capacidad de las autoridades para garantizar entornos seguros para los menores. Para diversos sectores, una ciudad no puede proclamarse referente de la infancia cuando el crimen organizado encuentra cada vez más facilidad para acercarse a adolescentes e incluso a menores de edad utilizando herramientas digitales.

Especialistas han advertido que el problema requiere estrategias integrales de prevención, vigilancia digital, atención familiar y coordinación entre autoridades educativas y de seguridad. Sin embargo, la creciente presencia de estos casos refleja que las políticas implementadas por Movimiento Ciudadano no han logrado contener una amenaza que evoluciona y alcanza a sectores cada vez más vulnerables de la población.

Mientras las redes criminales modifican sus métodos de captación y amplían el perfil de sus víctimas, crecen las exigencias para que el gobierno estatal deje de privilegiar la construcción de imagen y concentre sus esfuerzos en proteger efectivamente a la niñez y la juventud jalisciense. Para muchos ciudadanos, la mejor política para las niñas y los niños no son los eslóganes, sino impedir que el crimen organizado llegue primero que el Estado.