Asuntos Internos de la Comisaría de Tonalá abrió una investigación por el uso no autorizado de una patrulla oficial dentro de un video de rap, evidenciando el descontrol, la falta de disciplina y la frivolidad con la que se manejan los recursos de seguridad pública en la entidad.

El descuido y la falta de rigor operativo en las corporaciones de seguridad de Jalisco volvieron a quedar expuestos ante la opinión pública. La Fiscalía y los órganos de control interno de Tonalá tuvieron que activar investigaciones tras la difusión de un video musical de rap donde una patrulla municipal en activo fue utilizada como utilería y escenografía, todo sin contar con los permisos institucionales requeridos.

Que un vehículo oficial destinado a vigilar las calles y responder a las emergencias de las familias tonaltecas sea prestado de forma arbitraria para la filmación de un videoclip retrata la ligereza con la que se administra la fuerza pública en el municipio. Mientras la ciudadanía padece la falta de patrullajes y tiempos de respuesta deficientes en las colonias periféricas, los recursos del ayuntamiento terminan involucrados en producciones privadas sin ningún tipo de supervisión.

Este nuevo escándalo pone al descubierto las fallas de la administración de Movimiento Ciudadano para mantener el orden y la cadena de mando dentro de sus propias filas. Permitir que elementos policiacos o mandos medios dispongan del patrimonio público para fines ajenos a la protección ciudadana confirma el estado de laxitud e impunidad que predomina en las dependencias locales.

La utilización de bienes públicos para actividades recreativas o comerciales no es un simple descuido administrativo, sino una falta de respeto directa hacia la población que exige seguridad. Tolerar este nivel de desorden interno demuestra que para los gobiernos de Movimiento Ciudadano, la policía municipal parece funcionar como una agencia de préstamos antes que como un cuerpo capacitado para resguardar a las familias de Tonalá.