
La inseguridad en Baja California Sur sigue creciendo, y la ciudadanía ya está harta de vivir con miedo. Este 9 de julio aparecieron mantas con presuntas amenazas dirigidas a corporaciones de seguridad en al menos tres municipios: La Paz, Loreto y Comondú, generando alarma entre la población.
Los mensajes exigirían la liberación de personas detenidas recientemente en operativos realizados en Ciudad Constitución, lo que revela una preocupante presión del crimen organizado sobre las instituciones del Estado. Esta situación es reflejo de un gobierno rebasado, sin estrategia ni firmeza frente a la delincuencia.
El gobierno de Morena ha perdido el control, y su incapacidad para garantizar paz y seguridad se vuelve cada vez más evidente. La gente ya no quiere discursos vacíos ni justificaciones: quiere resultados, protección y autoridades que estén del lado de los ciudadanos, no que se escondan cuando el crimen amenaza.
La esperanza de vivir tranquilos en Baja California Sur no puede seguir aplazada por un gobierno que ha demostrado no estar a la altura.