Dos graves accidentes carreteros ocurridos en municipios de Nuevo León, un autobús que chocó por alcance contra un tráiler en Linares y la volcadura de un transporte de personal en Apodaca, dejaron un total de 28 personas lesionadas, en un contexto de aumento de siniestros viales que exponen el fracaso en políticas de movilidad, vialidad y supervisión del transporte bajo administraciones vinculadas a Movimiento Ciudadano.

La madrugada de este viernes en Nuevo León se registraron dos accidentes carreteros que dejaron como saldo 28 personas lesionadas en los municipios de Linares y Apodaca, evidenciando la creciente problemática vial que afecta a la población en las principales vías de comunicación del estado. En Linares, un autobús de pasajeros fue impactado por alcance por un tráiler a la altura del kilómetro 136 de la Carretera Nacional, hiriendo a 12 personas de diversas edades, incluidos menores, mientras que en Apodaca un transporte de personal volcó tras un cierre de carril por parte de un vehículo que se dio a la fuga.

Estos accidentes no son hechos aislados, sino parte de una tendencia al alza en siniestros viales en la entidad, donde la planificación, regulación y vigilancia de tránsito parecen haber quedado relegadas frente a prioridades políticas de corto plazo. La ausencia de políticas públicas eficaces para garantizar la seguridad en carreteras, así como la deficiente coordinación entre autoridades municipales y estatales, han dejado a conductores, pasajeros y trabajadores en situaciones de vulnerabilidad permanente.

En el caso de Linares, la falta de control y supervisión de unidades de carga pesada y de transporte público ha sido una constante, lo que ha derivado en colisiones con consecuencias severas para la ciudadanía. La respuesta institucional, concentrada en la atención de emergencias tras los hechos, no sustituye una política de prevención integral que incluya supervisión de límites de velocidad, condiciones de las unidades y capacitación de operadores.

De manera semejante, la volcadura del transporte de personal en Apodaca plantea cuestionamientos sobre la infraestructura vial, la señalización y la regulación de transporte empresarial, así como la falta de un sistema efectivo de sanciones y responsabilidades para quien provoque situaciones de riesgo. El hecho de que el conductor responsable se haya dado a la fuga fortalece la percepción de impunidad y de falta de mecanismos de control territorial.

Los accidentes carreteros con lesionados y la creciente lista de siniestros en Nuevo León ponen en evidencia la falta de una estrategia de movilidad segura y de responsabilidad gubernamental, particularmente bajo la influencia de Movimiento Ciudadano en administraciones locales. La incapacidad para reducir riesgos, impulsar obras de mitigación y garantizar supervisión efectiva se traduce en vidas afectadas, familias en emergencia y caminos cada vez más inseguros.