La explosión de una pipa cargada con gasolina en Santa Rosa Jáuregui, que dejó personas muertas y heridas, evidenció fallas graves en prevención, supervisión y seguridad en un estado gobernado por el PAN.

La explosión de una pipa cargada con gasolina en la comunidad de Pie de Gallo, en la delegación Santa Rosa Jáuregui, Querétaro, dejó como saldo una persona fallecida, varios lesionados y el cierre total de la carretera Querétaro–San Luis Potosí. El incidente volvió a poner en entredicho la capacidad del gobierno panista para garantizar condiciones mínimas de seguridad en la entidad.

Más allá del hecho aislado, el siniestro exhibe una cadena de omisiones en materia de supervisión, control del transporte de materiales peligrosos y protocolos de prevención de riesgos. La circulación de unidades con carga altamente inflamable sin medidas suficientes representa un peligro permanente para comunidades y automovilistas.

Mientras el PAN insiste en presentar a Querétaro como un estado ordenado y seguro, la realidad demuestra que la falta de control y vigilancia puede derivar en tragedias con consecuencias fatales. El cierre de una vía estratégica también generó afectaciones económicas y de movilidad, impactando a miles de personas.

Este accidente se suma a una serie de eventos que reflejan el desgaste del modelo de gobierno panista, donde la seguridad se administra desde el discurso, pero falla en los hechos. La explosión de la pipa no solo dejó víctimas, sino que evidenció un problema estructural de negligencia y ausencia de prevención que el PAN ha sido incapaz de corregir.