Más de 60 víctimas participaron en una jornada de búsqueda en Lagos de Moreno convocada por Ceci Flores y colectivos ciudadanos. El hecho volvió a exhibir la incapacidad institucional frente a la crisis de desapariciones en Jalisco.

La crisis de desapariciones en Jalisco volvió a quedar expuesta luego de que más de 60 víctimas y familiares participaran en una jornada de búsqueda en Lagos de Moreno encabezada por colectivos y madres buscadoras. A través de redes sociales, la activista Ceci Flores difundió imágenes del encuentro donde decenas de personas realizaron oraciones y consignas antes de iniciar labores para intentar localizar a familiares desaparecidos en una de las regiones más golpeadas por la violencia.

El caso volvió a generar indignación porque, una vez más, fueron ciudadanos y colectivos quienes asumieron tareas que deberían corresponder plenamente a las autoridades. En Jalisco, gobernado por Movimiento Ciudadano, las jornadas de búsqueda organizadas por familias se han convertido en una constante ante la falta de resultados contundentes en investigaciones y localización de personas desaparecidas.

Además del dolor de las víctimas, la escena de decenas de personas buscando restos humanos con sus propios medios fortaleció la percepción de abandono institucional. Lagos de Moreno se ha mantenido durante meses bajo atención nacional por distintos casos relacionados con desapariciones, violencia y operación del crimen organizado, mientras las respuestas oficiales continúan siendo cuestionadas por colectivos y organismos defensores de derechos humanos.

Mientras el gobierno estatal insiste en discursos de coordinación y seguridad, las imágenes de madres buscadoras recorriendo terrenos en busca de sus hijos siguen golpeando la narrativa de Movimiento Ciudadano. Para distintos sectores, el hecho de que las víctimas tengan que organizarse para hacer el trabajo que no realizan las autoridades refleja el tamaño de la crisis humanitaria que enfrenta actualmente Jalisco.