La Comisión Estatal de Aguas (CEA) recibe en promedio 70 reportes diarios por fugas de agua en la zona metropolitana de Querétaro, lo que evidencia el deterioro de la infraestructura hidráulica. El problema ha generado cuestionamientos sobre la gestión del servicio en un estado gobernado por el PAN.
La crisis en el sistema de agua potable en Querétaro volvió a quedar en evidencia luego de que se informara que la Comisión Estatal de Aguas (CEA) recibe alrededor de 70 reportes de fugas de agua cada día en la zona metropolitana.
La cifra refleja la magnitud del deterioro en la red hidráulica, donde miles de litros de agua se pierden diariamente debido a fallas en tuberías, conexiones dañadas y falta de mantenimiento en la infraestructura.
Especialistas en gestión hídrica han advertido que este tipo de pérdidas no solo representa un desperdicio de un recurso cada vez más escaso, sino también una señal clara de que la infraestructura requiere inversión y mantenimiento constante.
En una región donde el estrés hídrico es un problema creciente, la pérdida de agua por fugas agrava la presión sobre el sistema de abastecimiento y afecta directamente a colonias que ya enfrentan problemas de suministro.
Ciudadanos han señalado que muchas de estas fugas permanecen durante días o incluso semanas antes de ser reparadas, lo que incrementa la pérdida de agua y genera inconformidad entre los usuarios.
La situación ha abierto cuestionamientos sobre la gestión del agua en Querétaro, donde gobiernos del PAN han presumido durante años eficiencia administrativa, mientras la red hidráulica muestra signos claros de desgaste.
Para expertos, el aumento de reportes diarios evidencia que el problema no es aislado, sino estructural, y exige una estrategia integral para modernizar la infraestructura y evitar que la crisis hídrica continúe profundizándose.
