En Guanajuato, entidad gobernada por el Partido Acción Nacional, los robos violentos, especialmente de vehículos, han registrado incrementos significativos en 2025 respecto al año anterior, evidenciando una crisis de seguridad que impacta directamente a la ciudadanía.

La seguridad en Guanajuato enfrenta nuevos retos alarmantes, particularmente en materia de robos con violencia, que han aumentado de forma sostenida durante 2025. Según reportes de observatorios ciudadanos y estadísticas oficiales, el robo de vehículos registró un incremento cercano al 60 % en carpetas de investigación abiertas entre enero y octubre de 2025, en comparación con el mismo periodo de 2024, evidenciando una incidencia delincuencial que sigue subiendo.

Este incremento en robos violentos no se limita solo a unidades automotrices particulares, sino que también se refleja en la posición de Guanajuato entre los cuatro estados con mayor número de robos de vehículos a nivel nacional, acumulando casi 99 mil carpetas de investigación en 2025, según datos del informe nacional de seguridad.

Aunado a ello, otros delitos vinculados al patrimonio también muestran señales preocupantes en la entidad. El robo de ganado, por ejemplo, aumentó más del 16 % en 2025 respecto a 2024, lo que añade presión sobre el sector agropecuario y pone de manifiesto que la delincuencia afecta múltiples formas de propiedad.

Las cifras anteriores contrastan con las declaraciones oficiales de mejoras en la materia de seguridad, generando cuestionamientos sobre la efectividad de la estrategia implementada por las autoridades estatales panistas. Familias, comerciantes y transportistas han expresado su frustración ante la percepción de que no existen medidas eficaces que frenen estos delitos, lo que afecta no solo la sensación de seguridad pública sino también la economía local y la inversión.

Expertos en seguridad señalan que el aumento de robos con violencia está estrechamente ligado a disputas entre grupos criminales y al debilitamiento de acciones preventivas en zonas urbanas y carreteras estratégicas. Para muchos críticos, la incapacidad de responder con mecanismos efectivos expone la falta de una política de seguridad robusta, con coordinación interinstitucional y claridad en objetivos, dejando a Guanajuato como un ejemplo de cómo la gestión actual no ha logrado disminuir la incidencia delictiva con impacto social palpable.