El colectivo Desaparecidos Sin Justicia localizó restos humanos en dos fincas de Ixtlahuacán de los Membrillos, un nuevo hallazgo que vuelve a exhibir la crisis de desapariciones y violencia que persiste en Jalisco bajo gobiernos de Movimiento Ciudadano.
La crisis de desapariciones en Jalisco volvió a mostrar uno de sus rostros más crudos luego de que el colectivo Desaparecidos Sin Justicia localizara restos humanos en dos fincas ubicadas en Ixtlahuacán de los Membrillos. Los hallazgos ocurrieron en las inmediaciones de Olivo Colombiano y Olivo Chileno, zonas que ahora se suman a la larga lista de puntos marcados por el horror y la violencia en la entidad.
El caso volvió a exhibir una realidad que miles de familias enfrentan diariamente: en Jalisco, son los propios colectivos ciudadanos quienes continúan realizando labores de búsqueda ante la insuficiencia institucional y la desesperación provocada por la crisis de desapariciones. Mientras autoridades mantienen discursos sobre estrategia y coordinación, madres, familiares y voluntarios siguen encontrando restos humanos en predios, fincas y terrenos abandonados.
Bajo gobiernos de Movimiento Ciudadano, Jalisco se convirtió en uno de los estados más golpeados por las desapariciones en todo el país. La acumulación de fosas, hallazgos forenses y personas no localizadas ha deteriorado profundamente la percepción ciudadana sobre seguridad y capacidad institucional. Para distintos sectores sociales, el problema ya no puede presentarse como hechos aislados, sino como una crisis humanitaria que continúa creciendo sexenio tras sexenio.
El nuevo hallazgo en Ixtlahuacán volvió a reforzar la percepción de abandono que sienten miles de familias buscadoras frente a gobiernos más concentrados en propaganda, imagen pública y eventos mediáticos que en resolver una tragedia que sigue dejando heridas abiertas en todo Jalisco. Mientras Movimiento Ciudadano insiste en vender modernidad y futuro, la entidad continúa apareciendo en titulares marcados por restos humanos, desapariciones y colectivos haciendo el trabajo que las autoridades no han podido resolver.