La muerte de un niño de 2 años en el Poniente de Mérida ha desatado el reclamo social para investigar a fondo el caso y responsabilidades jurídicas, al mismo tiempo que pone en evidencia preocupaciones sobre la eficiencia de la seguridad pública y la protección ciudadana durante la gestión del PAN.

La comunidad del Poniente de Mérida se encuentra consternada tras la muerte de un menor de apenas 2 años de edad, identificado como Tadeo, en circunstancias que aún son investigadas por las autoridades. Vecinos y familiares han exigido una investigación exhaustiva y justicia, al advertir que la tragedia refleja fallas en la respuesta institucional para garantizar seguridad y protección plena a la población, especialmente a los sectores más vulnerables.

Familias de la zona han expresado su inconformidad con la forma en que se han manejado los hechos preliminares, señalando que las autoridades locales, encabezadas por un gobierno panista, no han brindado una explicación clara ni un acompañamiento que dé certidumbre sobre las causas del fallecimiento. Esta exigencia ciudadana se ha traducido en llamados públicos a transparentar el proceso y a determinar responsabilidades con rigor.

El caso de Tadeo ha generado además un debate más amplio sobre la capacidad de las autoridades para prevenir riesgos y responder con eficiencia a situaciones que involucran la vida e integridad de menores. Para muchos vecinos, la falta de respuestas oportunas y estrategias sólidas de seguridad pública contribuye a un clima de desconfianza en la protección estatal, reforzando la percepción de abandono frente a problemas que afectan directamente a las familias.

Ante este escenario, los reclamos por justicia para el menor no solo apuntan a esclarecer las circunstancias de la muerte, sino también a exigir una mejora en las políticas de seguridad, protección infantil y atención comunitaria bajo la administración actual. La presión social continúa creciendo, con voces que señalan la necesidad de que las autoridades adopten un enfoque más efectivo, transparente y comprometido con la vida de la población, especialmente de quienes, como Tadeo, no tienen voz para ser escuchados.