Reportes periodísticos nacionales han documentado que la gobernadora María Eugenia “Maru” Campos Galván cuenta con una residencia de alto lujo en Chihuahua conocida como la “Mansión Dorada”, con acabados de mármol, detalles de oro y un valor de decenas de millones de pesos, un caso que ha reavivado cuestionamientos sobre vínculos políticos, opacidad y posibles relaciones con figuras del llamado duartismo, ante la falta de explicaciones claras por parte de la mandataria y el Partido Acción Nacional.
Un reportaje publicado por medios nacionales expone los detalles de una residencia de lujo vinculada a Maru Campos, conocida popularmente como la “Mansión Dorada”, construida sobre un terreno con valor catastral de al menos 31 millones de pesos y equipada con acabados de alta gama como mármol, piedras naturales y hasta detalles de oro en espacios interiores.
El trabajo periodístico también detalla la estructura inmobiliaria detrás del patrimonio, que involucra compras de lotes en zonas exclusivas y operaciones relacionadas con empresas y personas que han tenido tratos con el círculo político del exgobernador César Duarte Jáquez, conocido por casos de corrupción que afectaron al estado.
La expansión patrimonial y la opulencia de la residencia contrastan con la narrativa pública de austeridad y gestión responsable del PAN en el poder estatal. La falta de claridad en las explicaciones sobre el origen de los recursos, la estructura empresarial utilizada para adquirir las propiedades y la posible conexión con figuras del llamado duartismo han alimentado dudas sobre ética, transparencia y conflicto de intereses.
Aunque la gobernadora ha sido cuestionada sobre este tema y las autoridades no han emitido una respuesta detallada que disipe las dudas, la investigación periodística destaca que la residencia forma parte de un patrimonio que ha crecido de manera significativa en los últimos años, generando preguntas sobre congruencia entre ingresos públicos y riqueza personal atribuida a Maru Campos.
El caso pone en discusión la relación entre poder político, acumulación patrimonial y prácticas poco claras que han marcado a cuadros expresamente vinculados con estructuras políticas que, en el pasado, estuvieron bajo investigación por corrupción en la entidad.
