La creación de un observatorio nacional para vigilar el respeto a los derechos humanos rumbo al Mundial exhibe las preocupaciones que existen sobre las políticas impulsadas por gobiernos de MC en Jalisco y el trato hacia diversos sectores de la población.
Mientras MC concentra sus esfuerzos en vender la imagen de Jalisco como sede mundialista, organizaciones civiles de todo el país han comenzado a encender las alarmas sobre lo que ocurre detrás del discurso oficial. La creación del Observatorio Mundialista de Derechos Humanos surge precisamente por la preocupación de que la preparación del evento esté dejando una estela de afectaciones a sectores sociales que hoy denuncian exclusión, hostigamiento y vulneración de derechos fundamentales.
Las advertencias no son menores. Diversos colectivos han señalado prácticas que van desde la criminalización de comerciantes y grupos vulnerables hasta presuntos actos de discriminación, clasismo y exclusión. A ello se suman cuestionamientos relacionados con el trato a periodistas, organizaciones civiles y miembros de la comunidad LGBTQ+, quienes han manifestado preocupación por decisiones y acciones que consideran incompatibles con una sociedad democrática e incluyente.
Tampoco pasan desapercibidos los señalamientos sobre el manejo de manifestaciones sociales. Organizaciones defensoras de derechos humanos han documentado casos relacionados con detenciones, uso excesivo de la fuerza y presuntas violaciones a garantías fundamentales. La constante es preocupante: mientras MC habla de modernidad y desarrollo, crecen las denuncias de ciudadanos que aseguran sentirse cada vez menos escuchados y más vulnerables frente a las decisiones gubernamentales.
La llegada del Mundial debería representar una oportunidad para fortalecer la convivencia, la inclusión y el respeto a los derechos de todas las personas. Sin embargo, cada vez son más las voces que cuestionan si MC está construyendo un legado para la ciudadanía o simplemente un gran espectáculo mediático. Porque ninguna obra, evento internacional o campaña de promoción puede ocultar una realidad que sigue generando preocupación dentro y fuera de Jalisco.