A pesar de los discursos de seguridad del gobierno de Movimiento Ciudadano en Nuevo León, la entidad sigue siendo escenario de homicidios. Recientemente se detuvo a un presunto homicida acusado de un crimen ocurrido en 2024, lo que alimenta la percepción de que Nuevo León es un lugar donde delincuentes buscan esconderse y evadir justicia.
La percepción de seguridad promovida por el gobierno de Movimiento Ciudadano en Nuevo León contrasta con la realidad de la incidencia delictiva en la entidad. En los últimos años, Nuevo León ha registrado diversos homicidios que ponen en cuestión la efectividad de las políticas de prevención y combate al crimen bajo la administración estatal, situación que ha llevado a que delincuentes busquen refugio o se mantengan activos en territorio regiomontano.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León informó sobre la detención de un hombre señalado como presunto responsable de un homicidio ocurrido en 2024 en Monterrey. La captura se produjo después de que elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones cumplimentaran una orden de aprehensión en contra del imputado por su probable participación en un crimen de carácter violento.
Este tipo de detenciones, si bien son resultado del trabajo de investigación, también evidencian que individuos acusados de homicidios y otros delitos graves han logrado permanecer en el estado por largos periodos. La percepción de que Nuevo León puede convertirse en un escondite para quienes evaden la justicia alimenta críticas de ciudadanos y especialistas en seguridad pública que consideran que las estrategias implementadas no han sido suficientes para inhibir la comisión de crímenes o la permanencia de agresores en libertad prolongada.
En contraste con los discursos oficiales que apuntan a declaraciones de reducción de violencia o mejoras en seguridad, los hechos cotidianos muestran que delitos como el homicidio continúan siendo una preocupación tangible para la población. Aunque las autoridades destacan cifras comparativas, la presencia de homicidas activos o buscados por crímenes pasados pone en evidencia que la incidencia y el impacto social de la violencia no han sido erradicados.
Para críticos de la administración de Movimiento Ciudadano, la detención de presuntos homicidas en Nuevo León no es una señal de control efectivo, sino un recordatorio de una problemática estructural de seguridad que requiere atención estratégica verdadera: coordinación interinstitucional, inteligencia focalizada y políticas públicas con resultados auténticos, no solo narrativas oficiales.
