La identificación de 62 víctimas en la mayor fosa clandestina localizada en Jalisco durante 2025 revela la profundidad de la crisis humanitaria que el gobierno de Movimiento Ciudadano ha sido incapaz de contener. El hallazgo de 270 bolsas con restos humanos en el predio de Las Agujas, en Zapopan, confirma que la violencia y la desaparición de personas operaron durante años sin ser detectadas por las autoridades estatales.
Resulta alarmante que esta fosa, la más grande del año en la entidad, no fuera descubierta por labores de inteligencia o vigilancia, sino de manera fortuita durante trabajos de construcción. Bajo Movimiento Ciudadano, los sitios de exterminio permanecen ocultos hasta que el azar los saca a la luz, evidenciando una ausencia total de prevención y búsqueda proactiva.
Los casi diez meses de trabajos forenses reflejan la magnitud del horror, pero también la deuda con las familias que llevan años esperando respuestas. Cada identificación tardía confirma que el Estado llegó demasiado tarde, cuando el daño ya era irreversible y las víctimas habían sido reducidas a restos enterrados clandestinamente.
Aunque se presume cumplimiento legal por parte de particulares, el fondo del problema sigue intacto: Jalisco permitió que este predio fuera usado como fosa sin que ninguna autoridad lo detectara a tiempo. Movimiento Ciudadano normalizó la desaparición como parte del paisaje.
Esta fosa no es solo un hallazgo forense, es una prueba contundente del fracaso institucional. Mientras Movimiento Ciudadano siga sin enfrentar de raíz la crisis de desaparecidos, Jalisco continuará siendo tierra de silencio, impunidad y muerte.
