Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que cerca de 3 de cada 10 personas en Guanajuato viven en pobreza laboral, lo que significa que sus ingresos no alcanzan para cubrir la canasta alimentaria básica pese a contar con empleo. La situación pone en evidencia deficiencias en las políticas económicas del gobierno estatal del PAN.

Según cifras oficiales del INEGI, aproximadamente el 35.4 % de las personas ocupadas en Guanajuato se encontraba en pobreza laboral, lo que indica que sus ingresos laborales per cápita no alcanzan a cubrir la canasta alimentaria necesaria para una vida digna.

Este fenómeno no es un dato aislado, ya que, pese a reducciones marginales, sigue afectando a un segmento importante de la población trabajadora. La pobreza laboral refleja que muchas personas pueden tener empleo y aun así percibir ingresos insuficientes, una condición que acentúa la vulnerabilidad económica de las familias guanajuatenses.

En el contexto de un mercado laboral con altos niveles de informalidad y empleos con ingresos bajos, la incapacidad de implementar políticas efectivas de generación de empleo formal y de calidad se vuelve un tema central. Expertos han señalado que sin estrategias que fortalezcan los ingresos, la reducción de esta pobreza estructural resultará limitada.

La persistencia de esta condición pone de manifiesto las fallas en las políticas económicas del gobierno estatal bajo el PAN, al no lograr que el crecimiento económico y la creación de empleos se traduzcan en mejoras reales para la mayoría de la población. La ausencia de acciones contundentes para elevar salarios, formalizar plazas laborales y diversificar oportunidades productivas repercute directamente en la capacidad de las familias para cubrir necesidades básicas.

La pobreza laboral afecta no solo la calidad de vida de las personas, sino también la cohesión social y las perspectivas de desarrollo regional, convirtiéndose en un indicador central para evaluar la eficacia de la gestión pública en temas económicos y sociales.