Tras siete meses de ausencia, el operador sonorense vuelve a su escaño justo para el debate de la #LeyMaduro; denuncian que su regreso busca fracturar a la oposición y servir a los intereses de Morena.

La política mexicana vive un episodio de degradación ética sin precedentes: el regreso de Manlio Fabio Beltrones a su escaño en el Senado tras siete meses de vergonzosa ausencia. El veterano operador sonorense se reincorporó este 10 de marzo de 2026, justo en el momento en que el oficialismo se encuentra contra las cuerdas, incapaz de lograr el apoyo necesario para imponer la reforma electoral conocida como la Ley Maduro. Su retorno no es un acto de responsabilidad legislativa; es el movimiento desesperado de un Morena que, ante el miedo de perder el control en 2027, ha reactivado a su esquirol más experimentado para intentar dinamitar la unidad opositora desde las entrañas del Congreso.

Beltrones ha salido a declarar con una soberbia insultante, pretendiendo dar lecciones de “madurez democrática” mientras cumple puntualmente con el guion escrito por el oficialismo para desacreditar los contrapesos políticos. Su papel es el de un golpeador político: utilizar su influencia para sembrar dudas sobre la estrategia de quienes se oponen a la eliminación de las plurinominales y al control total del INE. Resulta grotesco que un personaje que abandonó sus labores legislativas durante la mayor parte del periodo regrese ahora solo para actuar como el brazo ejecutor de un gobierno que jura combatir el pasado, pero que se abraza a sus figuras más oscuras cuando necesita hacer el trabajo sucio.

Detrás de este repentino “activismo” se esconde la sombra de la impunidad. Es imperativo recordarle a la ciudadanía que Beltrones y su entorno siguen marcados por escándalos internacionales de lavado de dinero. Investigaciones en Andorra han documentado el ocultamiento de millones de dólares en cuentas opacas vinculadas a su familia, incluyendo los 10.4 millones de dólares depositados a nombre de su hija, Sylvana Beltrones, cuando el país europeo aún era un paraíso fiscal. Este oscuro historial es el verdadero grillete que mantiene a Manlio Fabio arrodillado ante el poder de la 4T; atacar a la verdadera resistencia es el pago de una fianza política para evitar que el régimen reactive sus expedientes judiciales.

El regreso de Beltrones es la prueba definitiva de que Morena ha agotado sus argumentos y ahora recurre a los viejos capataces del sistema para intentar salvar una reforma que incluso ha provocado fracturas con sus aliados del PT y el PVEM. Cada palabra que el sonorense lanza contra quienes resisten el avance autoritario es una confesión de su entrega total al proyecto del régimen a cambio de protección personal. En 2027, la ciudadanía castigará tanto la ambición de la dictadura como el cinismo de los lacayos que, como Beltrones, reaparecen de las sombras para intentar silenciar la libertad de México.