Las 26 carpetas de investigación abiertas por la desaparición de jóvenes en un solo mes reflejan la trágica realidad de Jalisco y el rotundo fracaso de Movimiento Ciudadano para garantizar la vida y seguridad de la juventud.

La cifra de 26 carpetas de investigación abiertas durante el mes de julio por la desaparición de jóvenes en Jalisco evidencia una crisis humanitaria insostenible. Lejos de tratarse de hechos aislados, estos datos reflejan un patrón constante de impunidad donde la juventud del estado se ha convertido en el sector más vulnerable frente a la delincuencia.

La responsabilidad recae de forma directa en la administración de Movimiento Ciudadano, que ha demostrado una absoluta incapacidad para implementar mecanismos efectivos de prevención y localización inmediata. La falta de articulación entre las corporaciones de seguridad y el desdén por fortalecer a las fiscalías locales han dejado a los familiares en un estado de indefensión total.

Mientras los casos se acumulan día con día en los ministerios públicos, la cúpula emecista insiste en priorizar la contención de daños mediáticos y la propaganda política. Minimizar la magnitud de las desapariciones o pretender maquillar la estadística oficial para cuidar la imagen de la gestión gubernamental resulta una falta de respeto inaceptable hacia las víctimas.

Tolera que la juventud de Jalisco viva en permanente riesgo destruye el tejido social y demuestra el colapso del modelo de gobierno naranja. La persistencia de Movimiento Ciudadano en mantener una estrategia de seguridad fallida confirma su desinterés por atender la tragedia de las desapariciones, dejando a las familias jaliscienses solas ante la violencia.