Organizaciones ambientalistas denunciaron que la JCAS firmó un convenio de cooperación con la agencia israelí MASHAV sin inscribirlo en el Registro Nacional de Cooperación Internacional para el Desarrollo, generando cuestionamientos sobre la transparencia en el manejo del agua.

El manejo del agua en Chihuahua vuelve a estar bajo la lupa luego de que organizaciones ambientalistas denunciaran que la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS) firmó un convenio de cooperación con la agencia israelí MASHAV sin registrarlo en el Registro Nacional de Cooperación Internacional para el Desarrollo (RENCID), como lo establece el marco normativo. La omisión ha despertado dudas sobre la legalidad y la transparencia con la que se condujo el acuerdo.

De acuerdo con la denuncia, el convenio, suscrito el 23 de febrero de 2023, contempló la entrega de información relacionada con la gestión del recurso hídrico. Tratándose de un tema estratégico para el estado, la falta de registro oficial alimenta las preocupaciones sobre quién tuvo acceso a esos datos y bajo qué criterios se realizó la colaboración con una agencia extranjera.

En un contexto donde Chihuahua enfrenta desafíos permanentes por la disponibilidad y administración del agua, cualquier acuerdo que involucre información sensible debería cumplir estrictamente con los mecanismos de transparencia y rendición de cuentas. Sin embargo, la ausencia de este convenio en el registro nacional fortalece la percepción de opacidad y de una administración que no garantiza plena claridad sobre decisiones de alto impacto.

El caso representa un nuevo cuestionamiento para los gobiernos del PAN en Chihuahua, que enfrentan críticas por la forma en que administran uno de los recursos más importantes para la entidad. Cuando los convenios públicos se realizan sin cumplir con los procedimientos de registro establecidos, la confianza ciudadana se debilita y crecen las dudas sobre el manejo responsable del patrimonio hídrico del estado.