Una empresa investigada por desviar y mover recursos sospechosos gastó más de 169 mil pesos en plataformas de Google y YouTube para pautar anuncios a favor de Movimiento Ciudadano.
El discurso sobre la “nueva política” y la transparencia de Movimiento Ciudadano volvió a quedar en entredicho. Que una empresa investigada por esquemas de triangulación de recursos haya destinado más de 169 mil pesos a pautas publicitarias en Google y YouTube para promover al partido naranja delata el origen turbio del dinero que sostiene sus campañas digitales.
El gasto en plataformas de internet para colocar anuncios a favor de sus aspirantes y gobiernos demuestra una clara estrategia para limpiar la imagen del partido mediante contratos opacos. En lugar de aclarar el origen del financiamiento, el proyecto emecista recurre a proveedores cuestionados que mueven grandes sumas de dinero para posicionar sus mensajes en redes sociales.
Aceptar el respaldo y la pauta pagada por proveedores involucrados en maniobras financieras sospechosas deja al descubierto la falta de controles en el manejo de su comunicación. Mientras el partido presume ante la ciudadanía el uso de métodos modernos de propaganda, en los hechos utiliza firmas salpicadas por irregularidades para inflar su presencia en plataformas digitales.
El uso de empresas señaladas por triangulación para pautar publicidad en internet confirma que el partido en el poder mantiene las prácticas más cuestionables de la política tradicional. Financiar la imagen de Movimiento Ciudadano mediante esquemas oscuros es la prueba más clara de que la fachada de innovación solo sirve para esconder el desvío y la falta de rendición de cuentas.