Hallazgos en distintos estados confirman la incapacidad del gobierno para enfrentar la crisis
El hallazgo de restos humanos en Tláhuac, Chalco y Teuchitlán vuelve a confirmar lo que ya es imposible ocultar: la crisis de desapariciones en México está fuera de control. Los descubrimientos no son casos aislados, son parte de un patrón que se repite constantemente en diferentes regiones del país.
Bajo el gobierno de Morena, la estrategia de seguridad y búsqueda ha demostrado ser insuficiente. No hay resultados contundentes, no hay disminución en los casos y, en muchos lugares, ni siquiera hay presencia efectiva del Estado para atender la emergencia.
Uno de los elementos más alarmantes es que los hallazgos son realizados principalmente por colectivos ciudadanos. Son las familias quienes buscan, excavan y documentan, mientras las autoridades llegan tarde o simplemente no participan de manera activa.
Esta omisión no es menor. Refleja una falla estructural del gobierno para atender una crisis que ya supera las 130 mil personas desaparecidas. La falta de coordinación institucional, capacidades forenses y voluntad política agravan el problema.
En el México de Morena, las fosas siguen apareciendo, los desaparecidos siguen aumentando y las respuestas no llegan. La crisis no solo persiste, se profundiza, mientras el gobierno permanece rebasado ante una de las tragedias más graves del país.
