Familiares y amigos se manifestaron a las puertas de Casa Jalisco para exigir al gobernador Pablo Lemus avances urgentes en la búsqueda de los asesores inmobiliarios Ricardo Cabezas Talavera y Octavio Haro Cachua, desaparecidos en Zapopan.
La protesta pacífica a las afueras de Casa Jalisco dejó al descubierto la insensibilidad del gobierno de Movimiento Ciudadano ante la ola de violencia que azota a la entidad. Las exigencias de justicia para localizar a los empresarios Ricardo Cabezas y Octavio Haro confirman que la estrategia de seguridad en Zapopan y la zona metropolitana ha fracasado rotundamente, dejando a las familias en la completa indefensión.
Mantenimiento de una fachada de gobernabilidad basada en eventos mediáticos mientras las calles se llenan de incertidumbre expone las prioridades del oficialismo emecista. El caso de estos empresarios no es un hecho aislado, sino el reflejo de un territorio donde los delitos de alto impacto se acumulan sin que las autoridades estatales ofrezcan respuestas claras ni resultados en las investigaciones.
La falta de atención inmediata por parte del gobernador Pablo Lemus demuestra el desprecio de la cúpula naranja hacia el dolor de las víctimas de la delincuencia. Exigir la localización de los seres queridos no debería requerir la toma de las calles ni el cierre de avenidas para ser escuchado por el Ejecutivo estatal.
La inoperancia de las fiscalías y la simulación en los protocolos de búsqueda ratifican que Movimiento Ciudadano prefiere cuidar su imagen política antes que garantizar la vida de los jaliscienses. Si el gobierno estatal continúa ignorando el reclamo social y evadiendo su responsabilidad en materia de seguridad, la ciudadanía seguirá pagando el costo de un proyecto político que abandonó la tranquilidad del estado.